El día que por fin decidí romper cierta cadena que no me estaba haciendo muy bien, creí en mi limitada visión del mundo, que ese sería el día en el cual muchos de los problemas serían resueltos milagrosamente y que, el orden de la vida, regresaria casi q mágicamente a su estado natural...pero que lejos estaba de darme cuenta de la realidad.
Y es que despúes del final no sigue el "vivió feliz para siempre...", y he ahí el detalle, despúes del final lo que quedan son cuentas por pagar (literalmente), pequeños robos a "mano armada" que estoy casi seguro no estan tipificados en ningún código penal...reproches, culpas, malos tratos, malas finanzas, traiciones...muchas cosas.
Cuando sientes que todo empieza a mejorar es cuando la vida se te pone en frente y te golpea, simplemente para recordarte que aún eres "propiedad" de ella y que el dia en que logres liberarte ya de nada te va a servir xq en ese momento empiezas a ser "parte" de la muerte.
Y aún no dejo de preguntarme cuando será el día en que algún cientifico oco invente las famosas "pastillas para no soñar" de las que nos hablaba el "Genio de Úbeda"...estoy completamente seguro que tendrían buena aceptación entre la humanidad, a todos no nos caería mal de vez en cuando acostarnos a dormir luego de haber ingerido una.
Pero bueno, lo de los sueños, ilusiones y cosas lindas les voy a contar luego, ahora solo me queda decir que realmente lo que queda despúes del "final" no es más que un nuevo comienzo, una forma disimulada de tener que caer y volver a levantarse.
jueves, 6 de mayo de 2010
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Al final de cada historia solo existe el inicio de la siguiente. No hay puntos finales sino puntos suspencivos. No hay felices para siempre, sino siempre felices, por que la felicidad al final es una actitud, algo que deseo y busco, aunque implique renunciar y caer para volver a empezar. La traición, eso es otra cosa, es digna de una frace, la venganza es un plato que se come frío.
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